domingo, 27 de marzo de 2011

Capitulo I: CULTURA MEXICANA: REVISIÓN Y PROSPECTIVA


Curioso, como el sistema logra funcionar en casos tan cercanos y palpables como el que me ocurrió este día. Con el simple y sencillo hecho de que en mi edificio escaseara el agua, se logro crear un caos en el cual me logro dar cuenta de todas esas cosas que en general afectan y mantienen completamente estancado nuestro pobre país.

Comencemos nombrando que mi edifico se divide en 19 departamentos, los cuales tienen tres bombas y cisternas diferentes e independientes, una de ellas es utilizada únicamente por dos departamentos, la segunda por cuatro y la tercera (la mía) por doce; el problema comenzó desde la semana pasada, con el paso de los días nos enteramos de que había reparaciones por parte del gobierno (o eso nos dijeron) y por ello nos faltaba el servicio, el día lunes tuvimos la necesidad de comprar una pipa de agua para saciar nuestras “necesidades básicas” (al menos esa fue la “razón” principal) y de este modo se repartió el precio equitativamente por departamento. Ese mismo día mi madre y yo preferimos no lavar ropa, pues debíamos de cuidar el agua, mi tía que vive en el departamento de abajo a la izquierda de nosotros intento seguir nuestro ejemplo, pero al darse cuenta de que todas las vecinas comenzaron a lavar como desesperadas no perdió el tiempo y siguió su ejemplo, por ponerlo así; si no puedes contra ellas, úneteles. De este modo las vecinas lavaron por ratos y en particular una lavó de 10 am a 10 pm, no es exageración, yo juro que no logro comprender como demonios le hace para lograr llenar tantas lavadoras. El conflicto llego después, cuando esta misma vecina decidió comprar otra pipa, pues ya no había agua, (lo cual no era de extrañarse) mi madre había hablado con ella y le comento que debíamos cuidar más el agua, la señora argumento que ella no hacia gran cosa pero que su hija, no podía evitar lavar, pues su pequeño tenía que ser cambiado tres veces al día, tres veces. . . ¡TRES VECES! ¿Pues que acaso el niño vive en una granja o lo ponen a trapear el piso con su ropa para que tengan la “necesidad” de cambiarlo tres veces al día? me pregunto yo. Para no hacer más complicado y largo el asunto mi madre supo, al escuchar eso, que no tenía el más mínimo sentido discutir con esa mujer. Esta mañana el esposo de aquella señora, subió a buscar a mi madre para pedir su cooperación para comprar otra pipa, una mucho más grande para que alcanzara hasta el lunes, según ellos, yo objete que no estaba y que después bajaría, pasado un rato bajamos a hablar con ellos; solo se encontraba la señora con su hija y una vecina, mi madre llego y les dijo que cooperaria para la pipa, pero que ella quería que se cobrara por personas y no por departamento argumentando que había departamentos que lavaban todo el día y otros en lo que vivían cinco personas y por obvias razones ocuparían más agua, empezamos con; la señora gritando a un tono tal que me zumbaron los oídos, no sé si ella cree que entre más grita hay mejor comunicación o si así impone, el caso es que ella dijo que no tenía por qué andar cobrando, que ella no tenía dinero en el banco pero que ella no se peleaba por este, que ella no iba a andar poniendo de su dinero, que ELLA no tenia porque, curioso pensé yo, ¿acaso no era ella la que estaba exigiendo se pagara? ¿Acaso no era ella quien quería la pipa más que nadie? ¿Acaso no era la que estaba contando el dinero y lo tenía en sus manos? El debate, o más bien, el monologo continuo hasta que la vecina sentada frente a la señora decidió decirnos que era “lógico” que debía de ser por departamentos porque vivimos en un edificio y así funciona y demás. . . después de una puntualización mas; que nosotras fuéramos y les dijéramos a los vecinos que tenían que pagar lo que nosotras no queríamos pagar. El tono de voz y la puntualización apelando a la “lógica” de mi madre me ayudo a intervenir drásticamente, después de intentar hablar como “persona” llegue a la necesidad de levantar el tono de mi voz más alto para lograr ser escuchada; ¡mire (señora) el punto es que nosotras NO queremos que paguen lo que nosotras no vamos a pagar, si no que paguemos lo que es justo porque (girando a la vecina) es LOGICO que cinco personas ocupan más agua que 2! Al final la señora dijo (entre gritos) así aja aja, si es así habla con los vecinos y pues yo estoy de acuerdo, mientras que la vecina dijo; pues si es así nosotras solo somos dos, cuando en su departamento viven TRES ella, su hija y su nieto de cómo diez años y una vez más mis preguntas son ¿Acaso el niño no se baña, no va al baño, no se lava su ropa? Después de eso mi madre y yo acudimos a tocar las puertas de los departamentos, solo encontramos personas en dos de ellos (era sábado); en el primero nos atendió un señor y su esposa, nos dieron que estaban de acuerdo y que tenían muchas quejas porque la señora lavaba muchísimo y se terminaba el agua, además de que ponía un candado en la bomba y no podían prenderla, aparte de que ella porque había tomado esa responsabilidad sin que nadie se lo hubiera pedido y demás cosas que estaban muy dispuestos a discutir hasta que se les dijo que si podrían bajar, para que todos le dijéramos eso, el “joven” nos dijo que cuando llegara su madre (en ese departamento vivían cinco) ella bajaría a hablar, nosotras, ingenuas, les dijimos que estaba bien. El siguiente departamento correspondía a una pareja con dos hijos, quienes dijeron que estaban de acuerdo pero que ya iban de salida, así que no fue mucho lo que se hablo. Lo que a mí me pareció bastante curioso y que no me resistí a comentarle a mi madre fue; ver en ambos departamentos al final del pasillo o en un rincón de la casa, todo un altar con veladoras, flores, imágenes y demás dedicados a, adivinaron, sus santos, Vírgenes, Cristos y demás fantasías, o como ellos lo llaman, su fe.
Cuando llego mi tía de trabajar en seguida subió para enterarse de la situación o como algunos dirían, del chisme completo, hablamos y dijimos todo lo que paso y mi madre le dijo que por favor nos apoyara, porque la realidad era que lo que pedíamos no era nada del otro mundo, ni estábamos pidiendo nada fuera de lugar; hicimos una lista y sacamos las personas que vivían en cada departamento, repartimos el costo y lo anotamos, al terminar nos fuimos a comer a otro lado y regresamos al cabo de unas dos horas. Cuando íbamos entrando al garaje la pipa ya estaba llenando la cisterna y nuestro vecino esposo de la señora nos abordo, nos dijo que ya se había pagado la pipa y que si no queríamos pagar que no pagáramos, que si decíamos que no usábamos agua pues que allá nosotras y demás cosas absurdas, al final, una vez más, mi madre sólo dijo que quería algo más equitativo en cuanto al número de personas que viven en cada departamento, pues entre más personas más agua se utilizaba.
El asunto terminó peor de lo que nos hubiéramos imaginado, mi madre me conto, pues yo me había salido antes que ella, que el señor puso la bomba una hora entera y que después de eso se dieron cuenta de que el del departamento once había dejado abierta sus llaves y que el departamento estaba inundado a tal grado que el agua se desbordaba por el barandal (estaba en el tercer piso) además de que en el departamento debajo estaba lloviendo, literalmente, además de que la familia de ahí había salido de viaje y así como a los del departamento inundado, nadie sabía cómo contactarlos, entonces toda el agua que estaba en el tinaco tuvo que ser sacada y desperdiciada por las llaves de todos los vecinos para que dejara de regarse e inundar esos departamentos.

Así mi conclusión es que;
    * las minorías por mucha razón que tengan, jamás serán escuchadas, que los mexicanos siempre hablamos, nos quejamos, protestamos, si, platicando con amigos, en cafés, en reuniones, pero cuando se trata de actuar, tenemos ocupaciones, mandamos a nuestras madres, decidimos cambiar de parecer, vemos cuanto son los demás y huimos o más simple y sintetizando, nos acoplamos al sistema en lugar de exigir lo que es justo.
    * Siempre habrá alguna persona que se tome atribuciones que no le corresponden y que jamás se le dieron pero cuando se trata de recibir opiniones o la propuesta de otro sistema, como el Cesar, se lava las manos.   
    * La gente ignorante, cerrada, necia y terca siempre se reúne para que sean impenetrables ante toda “LOGICA”.
    * La “fe” en México puede desde mover montañas hasta dejar sin comer a sus hijos con tal de darle la limosna al padrecito, si, ese que les pide una suma fuerte de dinero para quitarle el pecado a estos pobres niños que “necesitan” más curar su alma del pecado original que comer para poder aprender, lo ya miserable que les enseñan en las escuelas públicas, para que, además, la religión y sus “catecismos” los confundan mas y los envuelvan en esa misma mafia en la que ya están inmersos los padres, los abuelos, los tatarabuelos, etc.

Y después de todo eso tengo el descaro de preguntar porque en este país no se llega a ningún arreglo, porque ninguna causa es apoyada, porque somos conformistas, porque el país no avanza, porque las personas no se quejan, porque vivimos igual, porque no progresamos y todas esas ilusiones y utopías en las que, algunos cuantos, aun seguimos creyendo.

1 comentario:

  1. Me parece interesante tu reflexión pero ¿no entiendo cómo se relaciona con el cap. 1o del libro?
    Ojo con redacción, algunas afirmaciones como esa de "como el Cesar, se lava las manos", mezclaste los refranes como el Chapulín Colorado.

    Me recordó a mi vecina; es más común de lo que te imaginas...

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